SEO para imágenes: nombres, alt y peso que sí cuentan
El SEO para imágenes no va de rellenar el alt con keywords: nombre del archivo, formato, peso y contexto. Qué hacer en cada imagen de tu web.
El SEO para imágenes se suele resolver con una frase: “pon la keyword en el alt”. Y con eso se llena la web de textos repetidos que no describen nada. El resultado es peor para Google, peor para la accesibilidad y peor para el negocio.
Una imagen posiciona cuando está bien identificada, pesa poco y aparece en un contexto que tiene sentido. Es un trabajo de detalle, pero se hace una vez y queda.
En este artículo verás qué mira el buscador, cómo nombrar y describir cada imagen y qué errores cuestan visibilidad sin que se note.
El buscador no ve la foto. Ve el archivo, el texto que la rodea y la página donde está.
Los factores que más pesan son:
- el nombre del archivo y su extensión;
- el texto alternativo y, en menor medida, el título;
- el contexto: párrafos, pies de foto y encabezados cercanos;
- la página que la contiene y su tema;
- la experiencia: peso, formato y si la imagen rompe la carga.
No hay un truco secreto. Hay coherencia entre lo que muestra la imagen y lo que dice el texto.
Antes de subir una foto, renómbrala. IMG_2043.JPG no dice nada. corte-de-pelo-mujer-sevilla.webp sí.
Usa minúsculas, guiones y dos o tres palabras. Sin acentos, sin espacios y sin meter la misma keyword en las cincuenta imágenes de la web.
El alt describe la imagen para quien no puede verla. Debe ser una frase corta y concreta: “Escaparate de la tienda en la calle Feria, con la puerta abierta”.
Si la imagen es decorativa, el alt va vacío. Si es un botón o un icono con texto, se describe la acción. Y si la imagen contiene un dato importante, ese dato va también en el texto de la página.
La keyword puede aparecer si describe de verdad la imagen. No la fuerces. Un alt con “diseño web Sevilla diseño web barato” es spam y se nota.
Una foto de móvil sin comprimir pesa 4 MB. En una web con diez imágenes, eso son 40 MB de descarga. En un móvil con 4G, la página tarda una eternidad.
Convierte a WebP, ajusta el ancho al que se muestra y comprime con calidad suficiente. Para una imagen a pantalla completa, 1.600 píxeles de ancho suelen bastar.
Y usa loading="lazy" en las imágenes que están por debajo del pliegue. La imagen principal, no: esa debe cargar cuanto antes.
Rodea la imagen de texto que explique lo que se ve. Un pie de foto descriptivo y un párrafo que hable del tema ayudan más que veinte keywords en el alt.
En una ficha de producto, la galería debe mostrar el producto desde varios ángulos y con una escala reconocible. En un artículo, una captura debe llevar un pie que diga qué se está viendo.
- Subir el original de la cámara. Peso enorme y ningún beneficio.
- Usar el mismo alt en todas. Duplicar texto no posiciona más.
- Poner el texto dentro de la imagen. Google no lo lee y el lector de pantalla tampoco.
- Cambiar el nombre del archivo al vuelo. Si la imagen ya posiciona, renombrarla rompe los enlaces.
- Imágenes sin dimensiones. La página salta mientras carga y empeora la experiencia.
- Formatos antiguos. Un BMP o un TIFF en la web es peso sin sentido.
Un alt útil sirve a dos públicos a la vez. Quien usa un lector de pantalla necesita la misma información que el buscador. Y una imagen con contraste y texto legible ayuda a todo el mundo.
Si la imagen lleva texto encima, ese texto debe existir también en HTML. Si es un botón, debe tener una etiqueta clara. Los criterios básicos están en accesibilidad web.
Y si la imagen es la única forma de entender un paso, sobra el paso. La información importante va en texto.
Haz un inventario rápido:
- Abre la página en móvil y mira cuánto tarda en aparecer la primera imagen.
- Revisa el peso de las cinco imágenes principales.
- Comprueba el nombre y el alt de cada una.
- Mira si las imágenes de producto tienen varias vistas y una escala.
- Busca imágenes con texto incrustado y pásalas a HTML.
Con eso se corrige la mayoría. Si la web tiene catálogo, el trabajo se multiplica: conviene automatizar la conversión a WebP y revisar los nombres al subir.
Y si el problema es que la web entera va lenta, no es solo cuestión de imágenes. Revisa diseño web móvil y el peso general antes de cambiar el servidor.
Merece la pena cuando la web recibe visitas y las imágenes no aparecen en Google Imágenes. También cuando el catálogo crece y cada ficha se sube con el nombre de la cámara.
No es la prioridad de una web recién hecha. Primero van los textos, la estructura y la velocidad. Las imágenes son la capa siguiente.
Si quieres que el trabajo se haga de una vez, un SEO local bien planteado incluye la revisión de imágenes y fichas del negocio. Pide que te entreguen el inventario: nombres, alt y pesos. Así puedes comprobar que se ha hecho.
No. Solo cuando describa la imagen de forma natural. Repetirla en todas no mejora el posicionamiento y empeora la accesibilidad.
No. El alt describe para quien no ve; el título es un tooltip que casi nadie ve. Lo importante es el alt. El título se puede dejar vacío.
Puede traer visitas, sobre todo en producto, recetas, reformas y moda. Para servicios locales, el tráfico de imágenes suele ser menor que el del mapa.
WebP es la opción práctica para casi todo. AVIF comprime más, pero no todos los navegadores antiguos lo aceptan. Usa WebP y sirve un respaldo si hace falta.
Sí, si la licencia lo permite y no parecen genéricas. Una foto de stock repetida en veinte webs no aporta confianza. Mejor una foto real, aunque sea más sencilla.