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Migrar de Wix a WordPress sin perder posiciones

Cambiar de plataforma no tiene por qué costar visitas. Qué se puede llevar de Wix a WordPress, qué hay que rehacer y cómo planificar las redirecciones.

Desarrollo Web,SEO y Rendimiento4 min de lectura

Migrar de Wix a WordPress suele decidirse por dos motivos: el negocio ha crecido y necesita algo que la plataforma cerrada no permite, o el coste mensual ya no compensa.

La parte técnica asusta, pero el verdadero riesgo no está en exportar el contenido. Está en cambiar las URLs sin avisar a Google, en perder el correo y en desmontar la web antigua antes de comprobar la nueva.

En este artículo verás qué se puede llevar, qué hay que rehacer y cómo hacerlo sin caídas.

Razones habituales:

  • Control del código y del hosting. Puedes elegir dónde vive la web y cómo se optimiza.
  • Plugins y funciones. Tienda, reservas, miembros o CRM con más opciones.
  • Coste a largo plazo. Menos cuotas por funciones que antes eran básicas.
  • Propiedad de los datos. Exportar contenido y clientes con menos ataduras.

Y una razón que no lo es: “porque WordPress es mejor”. WordPress también exige mantenimiento, actualizaciones y copias. No es gratis ni automático.

El texto y las imágenes se pueden exportar. Las URLs cambian si la plataforma nueva usa otra estructura.

Ese es el punto crítico. Cada URL antigua necesita una redirección 301 a la nueva. Las que no tengan equivalente deben ir a la sección más cercana, no todas a la portada.

Antes de migrar, exporta el listado de URLs y el tráfico por página. Las que reciben visitas se conservan o se redirigen con cuidado.

El diseño no se migra tal cual. Se reconstruye con un tema o un diseño propio.

Aprovecha para simplificar. Muchas webs de Wix arrastran secciones que ya no aportan. La migración es una buena excusa para quitar lo que sobra.

Los formularios se rehacen. Comprueba que envían, que guardan el contacto y que el correo de aviso llega.

El correo profesional debe quedar fuera del hosting de la web. Si estaba atado a la plataforma, planifica la migración de buzones antes del cambio de DNS. Lo contamos en migración y backup de tu web.

  1. Inventario. Páginas, entradas, productos, formularios, integraciones y correos.
  2. Entorno de pruebas. Instala WordPress en un hosting con acceso, bloqueado a buscadores.
  3. Contenido y redirecciones. Pasa el contenido, revisa URLs y crea el mapa 301.
  4. Pruebas. Comprueba formularios, pagos, velocidad y móvil. Una compra completa si hay tienda.
  5. Cambio de DNS. Baja el TTL un día antes, cambia el dominio y revisa que todo responde.

Y una sexta: no apagues la web antigua. Déjala activa una semana por si hay que volver.

  • Posiciones en Google. Se evitan con redirecciones y conservando el contenido que ya funciona.
  • Enlaces externos. Si cambian las URLs, los enlaces de terceros apuntan a 404 hasta que rediriges.
  • Reseñas o comentarios. Algunos no se exportan. Decide si los necesitas.
  • Diseño exacto. Se puede parecer, no clonar. Aprovecha para mejorar.
  • Correo. Es lo que más se olvida. No cambies el DNS sin tenerlo resuelto.

Al pasar el contenido, es fácil crear dos versiones de la misma página: la antigua y la nueva. Deja solo una y redirige la otra. Los enlaces internos deben apuntar a la URL definitiva, no a la de pruebas.

Revisa también las imágenes: las de Wix pueden llegar con nombres aleatorios y tamaños grandes. Renómbralas y comprímelas antes de publicar. Es el mejor momento para hacerlo, porque luego nadie vuelve.

WordPress puede ser rápido o lento. Depende del hosting, los plugins y las imágenes. Si la web antigua era lenta, la nueva también lo será si se copia igual. Revisa cómo elegir hosting antes de contratar.

Merece la pena si necesitas funciones que la plataforma cerrada no ofrece, si el coste se ha disparado o si quieres controlar el rendimiento.

No lo hagas solo por moda. Una web que funciona, vende y se actualiza sin problemas no necesita migrar.

Elige la fecha con cabeza: fuera de campañas fuertes, con el equipo disponible y sin una feria o un lanzamiento en medio. Una migración a contrarreloj se nota en los detalles, y los detalles son justo lo que se rompe.

Si decides dar el paso, una migración y backup debe incluir copia, mapa de redirecciones y comprobación posterior. Pide el listado de URLs migradas y el estado de cada redirección: es la prueba de que el trabajo está hecho.

Si las URLs se mantienen o se redirigen bien, el impacto debería ser pequeño y temporal. El problema aparece cuando se cambian rutas sin 301.

Una web corporativa pequeña puede estar en una o dos semanas. Una tienda con catálogo y pedidos necesita más pruebas y más tiempo.

El dominio se puede transferir o apuntar al nuevo hosting. Comprueba que eres el titular y que tienes acceso al panel.

Si el correo estaba en Wix, hay que migrar los buzones antes de apagar la web. Exporta los mensajes y avisa a los clientes del cambio, si la dirección cambia.

Puede serlo, pero no es gratis: hosting, mantenimiento, actualizaciones y copias. Compara el coste anual completo, no solo la cuota mensual.